La enfermedad periodontal no aparece de un día para otro. Generalmente
progresa por etapas, y conocerlas es clave para actuar a tiempo y evitar la pérdida
de dientes.
Etapa 1: Gingivitis
La gingivitis es la forma inicial de la enfermedad de las encías. Se produce por la
acumulación de placa bacteriana alrededor del cuello del diente, principalmente
cuando el cepillado y el uso de seda dental no son suficientes o no se realizan
correctamente.
Síntomas típicos:
- Encías rojas o inflamadas
- Sangrado al cepillarse o usar hilo dental
- A veces mal aliento
En esta etapa el hueso todavía no está afectado, por lo que el daño es reversible
con buena higiene y tratamiento profesional.
Etapa 2: Periodontitis
Si la gingivitis no se trata, el problema puede avanzar hacia la periodontitis. En
esta fase:
- Se forman bolsas entre la encía y el diente, donde se acumulan bacterias.
- Comienza la pérdida de hueso y fibras que sostienen los dientes.
Síntomas:
- Sangrado más frecuente
- Encías que se retraen
- Mal aliento persistente
- Sensación de dientes “flojos” o cambios en la mordida
Aquí el daño ya no es totalmente reversible, pero puede controlarse con
tratamiento periodontal especializado.
Etapa 3: Periodontitis avanzada
En la periodontitis avanzada, la pérdida ósea es severa y los dientes pueden
quedar muy móviles o incluso perderse. La masticación se vuelve dolorosa, la
estética se ve comprometida y la calidad de vida del paciente se afecta de forma
importante.
En muchos casos, los dientes que se pierden en esta etapa requieren
posteriormente rehabilitación con implantes dentales.
¿Cómo se trata la enfermedad periodontal?
El tratamiento depende de la etapa:
- Gingivitis: limpieza profesional, educación en higiene, control de placa.
- Periodontitis: raspado y alisado radicular, manejo de bolsas, posible uso de antisépticos o antibióticos.
- Periodontitis avanzada: tratamientos más complejos, regenerativos y, en algunos casos, extracción y posterior rehabilitación con implantes.
¿Cómo se trata la enfermedad periodontal?
¿Se puede prevenir?
Sí. La prevención se basa en:
- Cepillado correcto al menos 2 veces al día
- Uso diario de seda dental
- Controles periódicos con el periodoncista
- Manejo de factores de riesgo (tabaco, estrés, enfermedades sistémicas)
Si presentas sangrado, inflamación o molestias en tus encías, agenda una
consulta de valoración. Detectar la enfermedad en etapas iniciales puede marcar
la diferencia entre conservar tus dientes o perderlos.


